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Versisognanti

El Boceto Efímero de Cristal

Sobre el frío marco de la vigilia
un aliento tibio se posa,
no un lamento, ni tejido,
sino tela rociosa e invisible.
Luego gotas lentas, casi una espera,
dibujan mundos sin sonido,
un bosque, una extensión encendida,
antes que el sol levante su trono.

Cada rastro, sendero nunca pisado,
un velo corto, un aliento intermedio,
sin recuerdo, ningún voto mudo,
solo un instante de pura libertad.
Sin destino, sin querer interno,
se forma y esfuma, pura aparición,
un invierno breve sobre cristal eterno,
una reflexión acuática y silenciosa.

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