El Aliento Prisionero
En una concha de aire, un caparazón transparente,
el mar inmenso es solo un eco ausente.
No hay espuma blanca, sal que está vivo,
sino pensamiento azul, latido esquivo.
Y en ese silencio, una ola sube lenta,
ola nunca alcanzada, deseo arcano.
Querría romperse, ese corazón azul lejano,
mas queda cerrado, sueño de aire vano.