El Aliento Perdido de la Coma
Es un punto curvo, un arco perezoso,
un soplo corto que sostiene el sentido entero.
Puente sutil entre abismo y resguardo,
mide el aliento, talla lo verdadero.
Sin ella, la frase corre cabizbaja,
un río sin curvas, sin sonido adecuado.
Ma cuando se desliza, un paso falto apenas,
de derecha a izquierda, o si esfuma la escena,
he aquí que el mundo vibra con otro intento.
Una acusación es dulce cumplido,
un orden cambia en vana espera,
la promesa de ayer en amarga ofensa.
Su silencio es tormenta, no calma suave.
Pequeña musa del ritmo y la lógica,
emperatriz discreta de cada página,
su ausencia es un grito, su presencia un don.
Es el latido cardíaco que el pensamiento da,
una mariposa puesta en un límite,
el mapa invisible de cada decir.