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Versisognanti

El Aliento de la Taza Vacía

En silencio ahora, sobre la mesa,
la taza que bebió el día,
mas un calor sutil aún
sus paredes lo contienen.
No de vapor, no de aroma,
sino un recuerdo que se dobla.

Un aliento lento y pequeño
que ninguna boca aspira.
Es el sonido denso de su borde
cuando la mañana gira.
La cerámica custodia
un alma que no se expresa.

Custodia las sonrisas bebidas,
las palabras silenciadas,
un pequeño cosmos mudo
entre labios apenas rozados.
Espera, tal vez, el rocío
o un nuevo rito que se develará.

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