Susurro de papel
Suspensa entre silbidos apagados de los rieles,
un globo de papel susurra sueños olvidados;
los recoge entre billetes y relojes oxidados,
acariciando el silencio de la estación abandonada.
Cada sueño es una vela ligera que titubea en la oscuridad,
y el globo los lleva más allá del andén polvoriento,
donde neones apagados se vuelven estrellas y promesas,
y la espera se rompe con el soplo de mañana.