Sueños en el fondo
El silencio posa la taza y lee los sueños del fondo del café.
El líquido, ya frío, guarda un mapa de deseos ocultos.
La niebla del vapor susurra a los dedos temblorosos.
Cada temblor se vuelve palabra que la mano reconoce.
El silencio les cuenta en voz baja, sin prisa.
Los dedos temblorosos agarran fragmentos de visión y se vuelven guardianes.
Debajo del borde de la taza, una calle se enciende con luces pequeñas.
La mesa se vuelve un cuaderno de sueños escritos en aroma amargo.
El silencio ve calles sin nombre, escenas de un mañana posible.
El café, ya frío, custodia promesas que regresan.
Los dedos trazan rutas de constelaciones sobre la madera pulida.
El silencio escucha, anotando cada nota con luz suave.
Cuando el sorbo regresa, el encanto se disuelve y deja aliento.
Las manos se calman, mas el sueño queda, curioso y discreto.
El silencio cierra la página sin cerrar la memoria.
Y al despertar queda la dulce lengua del recuerdo.