Palabra de Calle
En los poros de la noche despierta la memoria,
raíces de luz brotan de la negrura.
La calle no es piedra, es voz que retiene el aliento,
y se vuelve palabra que late entre pasos.
Cada paso es letra que cae sobre el tiempo,
el asfalto huele a ayer y a promesas sin decir.
La memoria germina, lenta, en el corazón de la sombra,
hasta ser frase que los reflejos escuchan.
La noche abre poros de manos, nombres e imágenes
brotan como flores de las grietas del empedrado.
La calle se vuelve vocabulario de sueños y recuerdos,
palabra que surge contando lugares que no mueren.
Al alba la palabra se viste de luz y queda,
la memoria germinada halla hogar en el lenguaje.
La ciudad respira en sílabas con raíces en el presente,
y cada esquina es página lista para contar.