Ir al contenido
Versisognanti

Nombres perdidos

Sobre el banco de niebla yacen
los nombres perdidos de cosas ordinarias
taza, goma, llave, vela de hierro,
en un aliento que no tiene tiempo.
La niebla los custodia como luces pálidas,
entre hilos de lluvia y silencio.
Cada palabra se vela, queda invisible al tacto,
fijando el peso de lo cotidiano.
Al alba, un llamado hace volver los nombres
la taza emite un susurro, la llave respira,
y la casa encuentra el nombre de lo sencillo.

Más poemas