Luna que danza entre los pliegues del mar
En el silencio, un rostro oculto,
la luna roza aguas antiguas,
sonrisa de silencio, velada en tiempo,
que dibuja brisas auténticas.
Entre los pliegues de olas lentas,
fulgurante en su juego mudo,
su danza es un secreto custodiado,
entre susurros de agua y sueños poco a poco.
La piel arrugada del mar, testigo,
envuelve el rostro, acariciándolo suave,
mientras la sonrisa se pierde entre los flujos,
eco de una sonrisa que nadie ve.
Y así la luna, sin palabras,
hace eterno su danza quieta,
en el abrazo de las aguas profundas,
una sonrisa silenciosa de esperanza.