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Versisognanti

La coreografía de las migajas de aire

Un rayo oblicuo parte el polvo mudo,
trae luz donde solo hubo espera.
El aire, cortina invisible, se muestra desnuda,
poblada por una rendición silente y minúscula.

Miles de partículas, esquirlas de nada y ayer,
bailan un ballet loco sin melodía.
Fragmentos de tiempo, de vida, de sendero,
cada uno un mundo perdido, una locura efímera.

Espíritus vorcíces, granos de materia gastada,
guiados por el calor, sin fin ni propósito.
Una orquesta cósmica y secreta recién llegada,
antes que la sombra, clemencia, los confina.

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