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Versisognanti

Horarios Rotos

En los rieles apagados un piano de hierro respira,
grietas cuentan un tiempo que ya no está.
La estación abandonada susurra canciones viejas,
el polvo afina pasos que no vuelven atrás.
La música secreta engaña al tiempo con horarios rotos,
relojes oxidados laten al compás del viento.
Las flechas de los carteles van en zigzague como notas temblorosas,
y las escaleras se doblan, sonando un pentagrama de hierro.
Si te quedas, la sala se ensancha y el tiempo se refleja,
en la luna dentro del riel roto se enciende.
Un tren que no llega te toma la mano y sonríe,
y el eco queda una sinfonía improvisada entre puertas cerradas.

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