El Pacto Silencioso de las Gotas Gemelas
Sobre el vidrio opaco, mundos en miniatura,
dos gotas de agua, espejos lentos y puros,
cada una un cielo, una breve aventura
de luz fría y diminutos futuros.
Esperan, temblando, sin prisa alguna,
el soplo ignoto que las impulsará.
Luego, la inclinación, la ola imparable,
un temblor sutil, un dulce llamado.
Se rozan ligeras, casi inefable
un tácito acuerdo, un breve beso arcano.
Y una en la otra fluye y se confunde,
abandonando forma, un único respiro.
Ya no divididas, sino estela profunda y clara,
un río efímero que el cristal traza.
Un pacto mudo su historia declara,
un viaje nuevo sobre esa misma faz.
Llevan el cielo doble, una única caída,
el final y el inicio en un alma callada.