El Latido de las Pausas
En el silencio que el tiempo no se atreve a romper,
los relojes suspendidos bailan sin hablar,
un tango ligero entre instantes perdidos,
ritmos ocultos en segundos guardados.
Entre manecillas que rozan la eternidad,
el tiempo se detiene, una armonía no vista,
y en el aliento de un instante que se esfuma,
el silencio se vuelve danza, sin fin ni principio.