El Destello Frágil del Cáliz
Surgen del fondo, un suspiro mudo,
de un cráter oscuro e invisible.
Perlas diminutas, instante cumplido,
reflejan la luz sin futuro.
Cada una un mundo, esfera perfecta,
sigue ruta, ley secreta.
Suben lentas, o en furia querida,
constelación casi en quietud.
Alcanzan el borde, cúpula etérea,
un velo de luz que se esfuma en nada.
Un soplo ligero, esencia verdadera,
luego solo un temblor, instante apagado.
Y sin embargo cada vez, del fondo profundo,
un nuevo destello enciende la mañana.
Un ciclo sin fin, susurro del mundo,
en su efímero y sagrado destino.