En el silencio amortiguado de sueños nocturnos, el reloj susurra su secreto suavemente, baila con estrellas fugaces, danza antigua, resistiendo el tiempo, desafía el viento frío. Cada tictac es latido de vida, un paso más en la danza sin fin, entre luces dispersas en la oscuridad profunda, la eternidad se teje lenta en su baluarte.