En el corazón de sombra, el tiempo se desvanece, un aliento secreto entre engranajes silenciosos, que el silencio envuelve como una vela apagada. Cada tictac, eco de mundos ocultos, el aliento se pierde en lo no dicho, entre los suspiros del instante que se va. Una hora ya sin voz, que respira en el vacío, en el aire rarefeito, dejando solo la sensación de un sueño que se esfuma.