Bordados en la oscuridad
En la oscuridad una silla susurra suave,
la madera retiene alientos de cuartos vacíos,
bordando en el suelo líneas tenues,
un mapa para quien ya no está.
Líneas temblorosas revelan nombres lejanos,
trazos que quedan donde la memoria hace hogar,
una ruta entre sillas y recuerdos apagados,
la noche orienta a quien queda.
La casa calla, pero el mapa respira,
la silla aún canta, sutil y tenaz,
quien ya no está encuentra aquí su límite,
entre madera, oscuridad y aliento que no se va.