Aliento de torre
La torre respira invisible, lenta y quieta,
escucha la lluvia que marca el tiempo.
Cada gota es palabra no dicha
la piedra lo retiene, aliento antiguo.
El tiempo cae en lluvia sobre sus hombros,
y el aliento se vuelve viento entre los merlones.
La torre calla, mas no duerme, conserva un eco
del tiempo que pasa, invisible y presente.