El Rocío Reescribe
La noche retiene palabras nunca dichas,
las frena entre hojas y estrellas.
El rocío las recoge, promesas brillantes,
y las lleva al alba, a un nuevo comienzo.
Cada gota es una frase que respira,
se disuelve en luz y escarcha tenue.
El día se reescribe gracias a ese sorbo,
con letras delicadas que tiemblan.
El alba abre un libro aún virgen
el viento lee las palabras reconciliadas.
La jornada, rehecha, respira una música nueva,
y el mundo lo acoge como un texto renacido.