Ecos de Alas en el Viento
Un secreto nace, ligero y mudo,
no dicho con voz, sino del corazón salido.
Tiene alas impalpables, casi un saludo,
un soplo apenas, por el silencio hallado.
El viento lo toma, lo lleva muy lejos,
un latido tenue que nadie ve.
Roza la piel, acaricia en vano,
una sombra etérea que nadie atrapa.
Es un susurro eterno, un eco sutil,
puede encender fuegos, o dejar duda en el perfil.
Su frágil danza, tan dulce y gentil,
verdad o engaño podrá desvelar.
Así vuela el secreto, sin morada,
un temblor de aire, un latido ignorado.
Hasta que un corazón atento quizás lo acoge,
o se dispersa, un soplo remoto.