La Memoria del Mañana
Hay un recuerdo que se esconde, sin nombre,
no de ayer, ni de una hora recién apagada,
sino el aroma de pasos que se forman,
sobre la arena de un alba aún no atenta.
Es un velo tenue, nunca completamente deshecho,
una premonición que el corazón ya recogió.
No es visión, ni eco de un destino,
sino el perfume de una flor que no florece,
el timbre de una voz, aún sin fuerza,
un tejido que el tiempo lento roza.
Es el sabor de agua que no bebo,
y sin embargo su frescura ya percibía.
Guía invisible, pinta sin dejar rastro,
cada instante con lo que será.
Una familiaridad que no abraza,
una historia que el alma contará.
Es el nudo que liga al ser con lo venidero,
el antes que ya lleva su llegar.