Melodía Sin Tiempo
Un viejo reloj, en la pared calla,
Las manecillas quietas, un aliento ausente.
Ya no el tic-tac que el tiempo desvela,
Solo un silencio profundo y eloquente.
Mas en su corazón, de engranajes cansados,
No reina el nada, sino un eco lejano.
De risas y llantos, de instantes apagados,
Una memoria que el tiempo no engaña.
Es un canto sin notas, un susurro tenue,
De horas vividas, esperas y partidas lentas.
Cada instante robado, un tesoro invisible,
Resuena en su caparazón, siempre presente.
Así el reloj detenido, un bardo silente,
Cuenta una historia de lo que fue y lo que será.
Su canto secreto, al corazón se siente,
La verdadera melodía que el tiempo no borrará.